Ayer estaba tomando un trozo de tarta de queso con arándonos en una cafetería, cuando de pronto ocurrió un milagro. Una figura se me apareció en los restos de caramelo del plato. Se trataba de nuestro melenudo salvador, quien se reveló contra todo un imperio, lucho contra la tentación del lado oscuro y actualmente está en los cielos.
¡Alabado sea Chewaka! Recémos todas las noches en su honor o al menos hagamos gárgaras después de cepillarnos los dientes. Alabado seas en el cielo a bordo del Halcón Milenario, donde estas sentado a la diestra de Han Solo y bendita sea la Santa Trinidad: Star Wars, El Imperio Contrataca y El Retorno del Jedi. Que la fuerza os acompañe. Amén.

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